Te Extraño Marzo 13, 2009
Posted by Frank in ensayos, romance.Tags: amor, cambio, distancia, emoción, extraño, obsesion
add a comment
Te extraño.
Aunque no debería decirlo es así.
La mayoría se alegraría de escuchar que alguien los extraña. Estoy seguro que tu no. Sientes que de algún modo alguien está controlando una parte tuya y te hace sentir incómoda. Escuchar esas dos palabras te obliga a pensar si tú también me extrañas, y analizar es algo que no quieres hacer. Es más fácil correr y escapar de la realidad, vivir en tu propio mundo.
Aunque ya ha pasado mucho tiempo es así.
Han pasado tantas lunas que estaba seguro que el sentimiento se desvanecería en el aire. El tiempo sana todas las heridas, pero hay una parte dentro mío que quiere conservar ésta aún abierta. El tiempo también nos hace reflexionar sobre el pasado, tal vez espero que algo en ti y en mi cambie para nuestro bien.
Aunque sé que puedo controlarme es así.
Es una obsesión emocional que me permití y la tenía bajo control, pero luego amanece con un ambiente tan melancólico que inconscientemente llego a sentir tu ausencia y me afecta más de lo que debería. Es sólo una congruencia de condiciones que activa este sentimiento, mas aún permanece activo y por eso lo menciono.
Aunque tu estás tan lejos de mi es así.
La distancia física y en especial emocional hace que vaya olvidando cómo se sienten tus besos, tus caricias, ese calor que siento cuando estás cerca. Tu perfume, la mirada tan penetrante cuando estás feliz, tu aparente indiferencia que hasta ahora no logro comprender.
Aunque duela recordarte es así.
Es algo que produce pesar en mi corazón, pero sobre lo cual no tengo ningún poder. La experiencia me enseñó que es como arena movediza, mientras más intente crear una relación entre nosotros, más me hundiré y me alejaré de ti. Entonces decido no hacer nada y es aqui donde porfin y lamentablemente nos encontramos, los dos dejamos que todo siga igual. Y cuando todo sigue igual, nada cambia, no hay lugar para nada nuevo.
Te extraño, y no es por orgullo que no te lo digo de frente porque, como comprenderás, sería contrapruducente para los dos. Lo grito a los cuatro vientos en esta ilusión digital y solo espero que llegue a ti, y algún día las cosas cambien.
Ensoñaciones Febrero 23, 2009
Posted by Frank in ensayos, romance.Tags: amor, complemento, desaparecer, emoción, entrega
add a comment
Desaparezcamos juntos…
Las dulces palabras aún resonaban en su interior lleno de incredulidad. De repente, como un relámpago entró a su conciencia el sentimiento de deja vu, podría asegurar que ya había pasado por esto antes. Pero no, él sabía que solo era su subconsciente regocijándose por la insinuación hecha esa mañana de primavera.
Él se consideraba una persona responsable, sin embargo los errores abundaban en su pasado lleno de decisiones basadas totalmente en sus obsesiones emocionales. En ocasiones sabía que debía equilibrarse con la razón, mas que sentido tenía estar vivo si no podía permitirse ser impulsivo de vez en cuando. Había escuchado repetidamente que le faltaba espontaneidad, tal vez esta era su oportunidad…
La iniciativa la había tomado ella, sin embargo el anhelaba a muchos niveles escuchar esas palabras que denotan confianza y una entrega a un futuro incierto con la simple seguridad del amor. Si, reconoció al instante que era un romántico empedernido, pero esa era una de sus facetas que más le agradaban. No la cambiaría por nada.
La mezcla de emociones, pensamientos e ideas que abrumaban su cerebro se hizo visible por su silencio y su expresión en ese instante fugaz que tanto había estado esperando. No quería decir nada, no quería hacer nada, quería tener la seguridad de no estar soñando y poder rememorar ese momento por toda la eternidad. “Desaparezcamos juntos”, eran las palabras más trascendentales que había escuchado en su vida, y no sabía como expresar todo lo que estaba sucediendo en su interior.
Ella prosiguió ante su silencio y mirada de asombro: “No tengo mucho, pero nos tenemos uno al otro. Lo único que quiero es pasar el resto de nuestras vidas juntos, ¿porqué no iniciar una vida totalmente nueva lejos de todo lo que nos mantiene atados a este lugar?”
Todavía no salía sonido alguno de su boca. Parecía encontrarse bajo un hechizo profundo, su mente divagaba en un reino lejano lleno de posibilidades y consecuencias.
“Yo sé que nos conocemos por poco tiempo, pero siento que…”
De repente se vió interrumpida por un repentino sonido que al instante unió sus existencias más allá de toda explicación. Sintió el agradable calor de una mano que tomaba la suya, mientras el exquisito “sí” resonaba en su interior creando en ambos un éxtasis de incertidumbre y amor incondicional.
El sabía lo que ella iba a decir, y fue la gota necesaria para colmar el vaso de sus emociones a flor de piel. Eran tan diferentes, y aún asi los dos podían intuir que pertenecían juntos. Le vino a la mente el famoso símbolo del Yin-Yang y la filosofía de cómo los opuestos se complementan y se buscan uno al otro. Tan diferentes y tan parecidos a la vez…
Esta era su oportunidad, esa que cargaba consigo como un anhelo inalcanzable de épocas jóvenes e impulsivas. A la que había renunciado perseguir y sólo tenía la esperanza enterrada bajo capas de dolor y decepción de que alguien podría presentarse y salvarlo de sí mismo.
Esa mañana existían como realidades separadas. Ahora su destino se encuentra entrelazado a tal profundidad que no sobrevivirían sin ese sustento que los dos buscaban hace tanto tiempo y encontraron en su amor. Al final de cuentas, si uno quiere aprender a nadar, tiene que empezar por entrar al agua.
