Libertad Marzo 15, 2009
Posted by Frank in auto-ayuda, ensayos.Tags: cambio, camino, consciencia, decisión, elección, energía, esfuerzo, futuro, libertad, pasado, tiempo, vida
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Tu tienes la libertad para hacer lo que quieras en la vida. En cada momento de tu existencia, tu pasado es solo un condicionante en la medida en que lo permites serlo. Tu tienes la elección en tus manos. Puedes decidir dejarte arrastrar por el o simplemente soltarlo, aceptar y aprender.
Es la eterna pugna entre si el ambiente te condiciona o tu naturaleza misma. La realidad de las cosas es que son tan interdependientes que no puede suceder una sin la otra. Si, la genética puede limitarte en algunos aspectos, el ambiente en el que creciste puede haber marcado profundamente tu forma de pensar, sentir y reaccionar. Pero en última instancia, tu eres la única responsable de lo que haces en la vida. Puedes echarle la culpa a una multitud de factores externos e internos, pero la decisión sigue siendo intrínsecamente tuya.
Si de repente tuvieras amnesia y comenzaras de cero tu experiencia en la vida, podrías actuar de maneras inclusive inimaginables a como eras antes. Podrías moldear tu persona a como piensas que deberías o quisieras ser, sin importar nada más porque no existiría tu pasado. Tu no eres tu profesión, no eres tus logros ni ‘fracasos’ en la vida, no eres tus padres, no eres tus ídolos o modelos a seguir, no eres lo que la sociedad espera de ti, simplemente eres.
Existes, estás aquí ahora mismo. La elección de ser libre y perseguir tus anhelos más grandes está a tu alcance. No es una decisión difícil de hacer considerando lo poco que puedes perder y la gigantesca ganancia que se contrapone. Lo difícil está en mantener esa decisión y actuar acorde y conscientemente el resto de tu vida.
Los cambios llegan de todo tamaño y sabor: pequeños, grandes, a corto plazo, a largo plazo, visibles, no visibles, internos, externos, positivos, negativos. Una vez que decides lo que quieres, el camino está marcado y es tu responsabilidad recorrerlo. No es una tarea simple, para nada. Te desviarás más de una vez, lo harás cada día al principio porque tus huellas aún no están marcadas. Los viejos hábitos de pensamiento, acción y limitaciones que pensamos tener y que consideramos constantes en nosotros hacen que recorrer los viejos y conocidos senderos se vuelva una rutina. Por más que sabemos que no es lo que queremos, lo hacemos de todos modos.
A veces nos sentimos frustramos por el cambio, un momento tenemos la total voluntad de no repetir nuestros errores e instantes después nos encontramos repitiendo el viejo comportamiento. Esto te sucederá todos los días, es inevitable. Existen detonantes que pueden ser tan sutiles, que volvemos a repetir viejas costumbres aún sin tener la intención de hacerlo. No vivimos con total consciencia de nosotros mismos. Dejamos que nuestro subconsciente tome las decisiones por nosotros, y el subconsciente siempre elije el camino de menor resistencia.
Hay un dicho no muy conocido que dice: “Ir cuesta abajo es lo más simple del mundo”. Que sabia que es esta frase, te puede impactar muchísimo si llegas a comprender su significado. Imagina que estás en un vehículo rodante en un camino de pendiente alta. Si sueltas los frenos y dejas la caja en neutro (es decir, quitamos toda resistencia), el auto inevitablemente irá cuesta abajo. No necesitas hacer nada para que suceda esto, ni siquiera prender el motor. Solo necesitas dejar al automóvil en su estado inerte y se irá para abajo.
Lo peligroso de ir cuesta abajo es que mientras más bajas, más tiempo y esfuerzo te tomará volver a subir. Te puedes llegar a hundir en tu interminable descenso hasta que inevitablemente chocas con la realidad. Todos nuestros caminos son distintos, porque cada uno es distinto a todos los demás, por lo que el tiempo que te toma impactar con la realidad depende de cada uno. Algunos deciden seguir una dieta saludable apenas sienten molestias digestivas, mientras que otros esperan hasta llegar mucho más abajo y terminar en el hospital para cambiar. Y existen también las personas tan cegadas por la ignorancia que aunque les suceda algo gravísimo, no quieren cambiar.
Si enganchamos el freno, nos podemos quedar estáticos, pero con el tiempo la tendencia será de volver a bajar a medida que la resistencia se agote y nos olvidemos de porqué decidimos quedarnos en este lugar. A la larga no es productivo, pues quedarse estancados no permite que disfrutemos de todos los tesoros que nos esperan a medida que vayamos subiendo y uno pierde la alegría y las ganas de vivir, pues todo permanece igual.
Subir requiere de esfuerzo, trabajo, tiempo, dedicación, concentración. Todos estos atributos no deben ser tomados como negativos pues no lo son, simplemente nos dicen que debemos dar de nosotros mismos para poder disfrutar a medida que subimos. Las recompensas a medida que avanzamos son múltiples y en ocasiones exponencialmente superiores a las de etapas de estancamiento anteriores. Gozamos de mayor energía potencial para alcanzar nuestras metas, una vista mucho más amplia de la realidad que nos rodea, desarrollamos el saludable hábito de avanzar sin importar las dificultades (intensificando tu intención y voluntad), aprendemos a vivir plenamente y con una satisfacción personal que nadie puede arrebatarnos, inclusive hay algunos que sirven de incentivo y apoyo a los que permanecen por debajo y no deciden o saben cómo seguir subiendo.
Así como es fácil dejarse envolver en el pasado, el futuro presenta peligros mucho más sutiles. No pienses como la mayoría que dice: “Quisiera ser de esa determinada manera, pero lo haré en unos años”. Tomas el futuro por algo cierto y dejas una decisión abierta que lo más probable es que nunca la llegues a efectuar.
El futuro como tu lo prevés no existe, es solo una proyección de tus deseos. Cómo puedes estar segura que en ese supuesto futuro las condiciones permanezcan y existan para que esa decisión y cambio se den? Qué te da tanta seguridad en el futuro si la vida es todo menos constante con el pasar del tiempo?
Decides apoyarte en el futuro como una muleta para no hacer el esfuerzo de caminar correctamente desde hoy. Pero esa muleta se vuelve una parte de ti con el pasar de los años, hasta que se hace tan difícil caminar sin ella que decides conservarla. Y los cambios no se dan. Te estancas sin darte cuenta durante años y luego pones la excusa de tu preferencia. Existen millones.
Decide vivir tu vida de manera más consciente y la vida misma te abrirá sus puertas de par en par. Realiza pequeños cambios en la medida de tus posiblidades y condiciones, pero esfuérzate en reforzarlos constantemente para que sean duraderos. Es mejor cambiar de poco en poco pero enfocar nuestro esfuerzo en estos cambios (caminar con paso seguro) a tratar de abarcar mucho y tropezar con la primera piedra. La decisión es y siempre será tuya.
El Amor Esencial Febrero 7, 2009
Posted by Frank in salud, varios interesante.Tags: amor, crear, destruir, esencial, Osho, vida
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El amor esencial no está limitado por nada que puedas ver ni tocar.
No depende de tus sentidos. El amor esencial no es material, es inmaterial. No es terrenal. No puede ser causado por nada. Por eso nunca puede formar parte de la ciencia.
Puedes mezclar hidrógeno y oxígeno y conseguir agua. Pero no hay modo de crear felicidad de esa manera. No hay manera de causar a Dios de esa forma. No hay manera de obtener amor de esa manera. Puedes destruir el agua separando el hidrógeno del oxígeno, puedes crear agua mezclando hidrógeno y oxígeno, pero no hay manera de destruir ni crear el amor. El amor es incausado.
No es una cadena de causa y efecto. No puedes crearlo, ya está ahí. No puedes destruirlo, porque eres tú. Es la vida misma. Sólo puedes hacer una de estas cosas: o cierras los ojos, olvidándote de él, totalmente ajeno a él; o puedes recordar, ver, realizar.
Si estás perdida en pensar o hacer demasiado, entonces perderás de vista el amor, que siempre está a tu lado – a tu alcance -, porque le estarás dando la espalda.
O bien puedes permitirlo. Si te vuelves un poco más meditativa y menos impulsiva, si te haces un poco más espiritual, si te tornas un poco menos mundana, si empiezas a ir más hacia dentro que hacia fuera, si empiezas a estar un poco más alerta que dormida, si llevas un poco de luz a tu ser, entonces…
Entonces estarás cerca, cerca de casa. Nunca has estado lejos. Se transformará y transfigurará toda tu vida. Vivirás de modo totalmente distinto, en tu vida aparecerá una nueva cualidad que no tiene nada que ver con tu hacer, que es un don, una bendición.
– Ligeramente modificado de un discurso pronunciado por Osho.
Adicto a la información Enero 29, 2009
Posted by Frank in articulos.Tags: adicto, información, internet, realidad, vida
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Un hombre llega a su entrada, su mente corriendo del café que acaba de consumir. El tiene ideas sobre su estilo de vida. Tiene arrepentimientos también, pero más que todo ideas. El decide poner estas ideas en papel, más que todo vocalizarlas – sacarlas de su sistema y a lo abierto. Ellas tienen significado en papel, toman estructura. El puede o no mandar éstas ideas a los vastos rincones de la red, mandados a pelear por si mismos entre los electrones y sentimientos digitales.
Talvez.
Va a la casilla de correo a revisar si llegó algo. Correo basura, como siempre. Nunca recibe nada interesante por el correo normal. Mirando al frente ve a los vecinos moviéndose entre la diminuta luz de su entrada. Siempre han sido curiosos. O sea que nunca les llevó una canasta de frutas cuando se mudaron. O sea que nunca fue a socializar cuando pasean a su perro – él tiene cosas más importantes que hacer, gente más importante que conocer. Si, son contactos en la red, pero eso no les quita importancia. Si los vecinos conocieran gente en la red, entenderían.
Juega con la llave tratando de insertarla en el agujero. La maldita cosa siempre fue testaruda, pero realmente no le importa. Sólo le provee más tiempo para pensar. Finalmente la llave cede y se desliza en la cerradura y la puerta se abre. Ese sonido familiar… Es como un viejo amigo. Lo ha arrollado hasta dormir muchas más veces de las que puede recordar, y lo ha calmado después de muchos juicios y tribulaciones. Es la vibración del ventilador de la computadora.
Deja salir un suspiro y cuelga su chaqueta en el colgador. Las luces están apagadas, pero eso no importa – sólo ayuda a crear ambiente. Todo está bien para la contemplación. El ruido del monitor entra en acción mientras es encendido y se sincroniza con el ventilador. Es una hermosa canción cantada a cappella que no muchos pueden apreciar.
Mientras la pantalla se torna blanca, abre el mensajero instantáneo de su elección. Sólo unos cuántos mensajes – nada importante. Luego navega por la web, visitando sus lugares conocidos – revisando las palabras y párrafos para información importante. Un mensaje por aquí, un email por allá – esta es su segunda vida. Una vez leyó un libro sobre personas que jugaban con el internet y lugares para chatear, y cómo afectaba sus vidas. Su mente divaga mientras recuerda un pasaje en particular…
Algunas personas que frecuentaban estos lugares para chatear fueron a ver el servidor en el que se encontraba. El cuarto en el que se hospedaba era hogar a muchas otras consolas hospedando Dios sabe qué. Cuando finalmente encontraron la caja beige que hospedaba el lugar de chat, un sentimiento de desprendimiento de la realidad apareció. Todo lo que había en sus vidas estaba en esa caja… El libro se llamó apropiadamente “Mi Diminuta Vida.”
Vuelve de repente a la realidad. Qué estaba haciendo? Ah si… tratando de poner sus pensamientos en palabras. Porqué siempre siente la necesidad de hacer esto? Tal vez es la necesidad de adquirir un entendimiento más profundo de por qué vive como lo hace – por qué elige relaciones en línea en vez de reales. Por qué es extrovertido en línea, mientras que bastante reservado en “el mundo real”. Porqué compara su hobby con una adicción. No es tan malo verdad? No… no lo puede ser. Y qué si lo fuera? Importaría? No es como si se estuviera lastimando… De hecho, probablemente es bueno para él. Ha sido mejor gracias a él. Recobra información de alrededor del mundo, expande su vocabulario y amaestra sus habilidades para escribir. Seguramente estar en línea no puede ser malo. Pero siempre hay esa pizca de duda de nuevo…
No, no… está dejando que sus arrepentimientos importen más que sus ideas. Seguro, podría haber tenido más citas aquí, salir más allá. Podría haber trabajando más en la universidad, ser un estudiante modelo. Pero al final de cuentas, cuál es más importante? Vivir el estilo de vida, o ser exitoso. Algunos dicen que los dos caminan de la mano, pero él no. Veinte dólares al mes mantienen sus venas conectadas al pulso electrónico del mundo.
Dudas dudas dudas… Están ocupando lo mejor de él. De vuelta a las ideas! Pero cuáles son las ideas sobre su estilo de vida? No son los conflictos entre sobre lo que es la norma y lo que vive la misma naturaleza de las ideas? Ni siquiera sabe ya… necesita otro café.
Y así abre un documento nuevo de texto – como hizo muchas veces antes – y comienza a escribir. El puede o no mandar las palabras girando a la red. No ha decidido. Quizás pensaran que es extraño – torcido y fuera de toque con la realidad. O quizás recibirá alabanza por sus pensamientos por personas como el. Deja salir una risa rápida. A quién le importa? Nunca verás a la mayoría de estas personas de todos modos. Pero a él si le importa. Es más cercano a algunos de sus amigos en línea que lo que podría esperar con cualquiera en “la vida real”.
“La vida real”… piensa sobre la popular frase por unos momentos y luego manda el texto abajo, abajo, abajo por la tubería que es la red. El tiene dos vidas, y espera encontrar su lugar en el mundo algún lugar en medio.
